Ir al contenido

¿Como guiaremos nuestros niñitos a Cristo?

Al ser el primer post en el blog me puse a pensar: ¿ a quién está destinado este segmento? y se me vinieron varias respuestas a la mente: a los niños, a los padres, porque no a los maestros,  a los tios, etc. y encontré un denominador común, mas específicamente  a los educadores, a aquellos que tienen  la oportunidad y el privilegio de moldear las mentes infantiles para el Salvador. Ahora…como puedo yo ser un buen educador?  Quiero comenzar compartiendo la siguiente cita con vos:

 


“Hermana, ¿le ha conferido Dios las responsabilidades de madre? (maestros- guias). Necesita aprender los métodos correctos y adquirir tacto para la educación de sus pequeños, para que permanezcan en el camino del Señor.  Necesita buscar constantemente la cultura más elevada de la mente y el alma, para poder encarar la educación y la preparación de sus hijos con un espíritu reposado y un corazón amante; para poder imbuirlos de aspiraciones puras, y cultivar en ellos un amor por las cosas honradas, puras y santas.  Como humilde hija de Dios, aprenda en la escuela de Cristo; busque constantemente mejorar sus facultades para que pueda realizar la obra más perfecta y cabal en el hogar, tanto por precepto como por ejemplo(Review and Herald, 15-9-1891).

Que solemne trabajo se nos encomienda en nuestras manos! No podemos tirarnos a la pileta sin antes preparar nuestro traje de baño. En otras palabras, no podemos querer educar a los niños sin antes procurar educar nuestra propia mente y comprender los mejores métodos de enseñanza. 

No hace falta que tengas a cargo una escuelita bíblica, sin ir más lejos, para aquellos que entre los miembros de su familia hay niñitos pequeños, empieza a crecer la responsabilidad y la necesidad de preparar esos momentos de dedicación al Señor. Tenemos que tener mucho cuidado como dirigimos  las mentes de los niños y jovencitos.

No es mi intención en esta oportunidad tocar los diferentes métodos de enseñanza, pero si instar a que como líderes espirituales que podemos ser de nuestros “hermanos más pequeños” a prepararnos, capacitarnos en la escuela de Cristo, para poder ejercer la mayor influencia posible hacia quienes estamos tratando de educar.

Personalmente me fascina el ministerio de los niños, por  lo que te voy a recomendar que leas el libro Conducción del niño (que podés descargarlo de la web www.lajusticiadecristo.com). Hay vas a poder encontrar los principios para poder manejarte en este apasionante camino. Y digo principios, porque muchas veces cometemos el error de querer establecer modelos y aplicarlos en los diferentes grupos, y a veces vemos que no funcionan, que fracasan, y desistimos, nos frustramos, y queremos tirar todo por la ventana. Los principios son normas que nos ayudan a orientarnos. Y como siempre digo: a veces los libros muestran muchas idealidades, pero lo cotidiano nos muestra las realidades.
Por eso te invito a que incursiones, te interiorices en cómo vas a administrar, de ahora en adelante, a esas gemas tan preciosas que el Señor puso en tus manos. Es una tarea fácil? Nunca dije eso, bienvenidos a la universidad de Dios. Pero vale la pena el esfuerzo, vale la pena ver cómo podemos guiar a los  niños  a los pies del Salvador, y como dijo el sabio Salomón “ y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” . Nos soy yo quien te pone esa gran responsabilidad sobre tus hombros, sino el Señor… ¿Que vas  a hacer con ella?
Te invito a que sigas visitándonos semana a semana y así encontrarte con distintas reflexiones, recursos y consejos sobre este gran ministerio que muchos tienen en poco, y que es uno de los que más necesita atención especial por parte de los hijos de Dios. Una abrazo a la distancia deseando que la paz del cielo inunden tu vida y la de los que te rodean. Maranatha!!!!

Publicado enBlogMaterial para niños

Se el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.