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La Importancia del Canto

La música forma parte del culto de Dios en los atrios del cielo.  En nuestros cantos de alabanza debemos intentar acercarnos tanto como sea posible a la armonía de los coros celestiales.

” Los que hacen del canto una parte del culto divino, deben elegir himnos con música apropiada para la ocasión, no de notas fúnebres, sino alegres, y con todo, melodías solemnes.  La voz puede y debe ser modulada, enternecida y subyugada” (Signs of the Times, 22 de junio, 1882)
  
   ” Por la noche y por la mañana uníos con vuestros hijos en el culto a Dios, leyendo su Palabra, y cantando sus alabanzas.  Enseñadles a repetir la ley de Dios.  Respecto de los mandamientos, los israelitas recibieron esta instrucción: “Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando y andando por el camino, y al acostarte, y en tu casa, cuando te levantes”. De acuerdo con estas palabras, Moisés mandó a los israelitas que pusieran música a las palabras de la ley…
    Si era esencial para Moisés encarnar los mandamientos en el cántico sagrado, de manera que cuando marcharan por el desierto los niños pudieran aprender la ley versículo por versículo, ¡cuán esencial es en este tiempo enseñar a nuestros hijos la Palabra de Dios!  Acudamos en ayuda del Señor, instruyendo a nuestros hijos a guardar los mandamientos al pie de la letra.  Hagamos todo lo que esté de nuestra parte para hacer música en nuestro hogar, a fin de que el Señor pueda hacerse presente.” (El Evangelismo pag. 364, 365).
 
   ” Felices los padres que pueden enseñar a sus hijos la Palabra escrita de Dios, con ilustraciones obtenidas de las Páginas abiertas del libro de la naturaleza; que pueden reunirse bajo los árboles verdes, al aire fresco y puro,  estudiar la Palabra, y cantar alabanzas al Padre celestial.
    Por medio de esta relación, los padres pueden ligar, sus hijos a sus corazones, y de este modo a Dios, con lazos que nunca podrán ser quebrantados” (La Educación pag. 251).
       ” Los cultos deberían ser breves y llenos de vida, adaptados a la ocasión y variados. Todos deberían tener parte en la lectura de la Biblia aprender y repetir a menudo la ley de Dios. Los niños tendrán más interés si a veces se les permite que escojan la lectura. Hacedles Preguntas acerca de lo leído, y permitidles que también las hagan ellos. Mencionad cualquier cosa que sirva para ilustrar su significado. Si el culto no es demasiado largo, permitid  que los Pequeñuelos oren y se unan al canto, aunque se trate de una sola estrofa” (Conduccion del Niño pag. 494, 495)

  ”  Aquellos que, con prescindencia de todas las demás cosas, se colocan en las manos de Dios, para ser y hacer todo lo que él quiere que sean y hagan, verán al Rey en su hermosura.  Contemplarán su incomparable encanto, y pulsando sus áureas arpas, llenarán todo el cielo de rica música y de cantos entonados al Cordero.” (Review and Herald, 15 de junio, 1905)

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