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Mitos sobre las Bebidas

010420081108222Muchos Mitos rondan en relación al consumo de las bebidas, algunos de ellos muy ciertos y otros no. Este artículo trata el mito de que cualquier bebida nos hidrata por igual, y el hecho de controlar más lo que comemos que lo bebemos a la hora de tratar el sobrepeso y la obesidad.
Mito Nº1: Cualquier bebida hidrata por Igual. No es necesario tomar agua.

FALSO.

En términos de calidad, cualquier bebida no hidrata por igual, es decir, los aportes son variables según el tipo de bebida. La cantidad y la calidad de los líquidos ingeridos generan un impacto en el estado nutricional.

Un estudio1 que describió el perfil de ingesta de líquidos de la población argentina demostró que el 50% de los líquidos ingeridos correspondía a bebidas e infusiones azucaradas, mientras que los hidratos de carbono simples representaron el 9-15% del valor calórico diario, superando en la mayoría de los casos la recomendación de la Organización Mundial de la Salud2.

Asimismo, existen evidencias3,4,5,6,7 que indican que la energía consumida a través de las bebidas azucaradas no se compensaría con una menor ingesta de alimentos sólidos, resultando un balance energético positivo, y aumentando el riesgo de padecer sobrepeso u obesidad. Por otro lado, no es importante dejar de lado las calorías aportadas por las bebidas alcohólicas.

Por estas razones, es fundamental la adquisición de hábitos de hidratación saludables durante la primera infancia, etapa en la que se fijan los hábitos alimentarios. Es por ello que la educación alimentaria nutricional a padres y a niños es un factor clave.

LIC. LUCIANO SPENA
Director de la Lic. en Nutrición de la Universidad de Morón.
Miembro de Comision Directiva de la Asociación Argentina de Nutricionistas (AADYND)
Dpto. de Nutrición Quilmes Atletic Club (1º division AFA).

Mito Nº 2: Para cuidar que los chicos no engorden, hay que controlar más lo que comen que lo que toman.

FALSO.

Hay que controlar por igual tanto lo que se come como lo que se bebe. Es equivocado pensar que las calorías de los líquidos pueden engordar menos que las que provienen de los alimentos sólidos. Por el contrario, la evidencia nos muestra que sucede lo inverso. Se ha demostrado que las calorías ingeridas en bebidas producirían menores señales de saciedad que las provenientes de alimentos sólidos1,2. Por ello, resulta más fácil excederse en la ingesta de calorías cuando las bebidas contienen azúcar y de allí que tienen un mayor riesgo de obesidad3,4. Cómo a lo largo del día consumimos por igual tanto alimentos sólidos como alimentos líquidos, es importante tomar conciencia de las calorías que contienen las bebidas e infusiones.

En una sobresimplificación de un proceso muy complejo como es el balance energético, podría decirse que cuando la ingesta de calorías supera el gasto energético, el exceso de energía se deposita en forma de triglicéridos, especialmente en el tejido adiposo, conduciendo al sobrepeso y a la obesidad. En este sentido, todas las calorías en exceso, provengan de alimentos sólidos o de bebidas e infusiones, pueden conducir por igual a la obesidad cuando su aporte energético supera la disipación de energía.

En consecuencia, es necesario cuidar tanto lo que los chicos toman como lo que comen, y varios estudios científicos demuestran que el riesgo de obesidad aumenta acorde aumenta la ingesta de bebidas calóricas5,6.

Por otro lado, en una investigación que realizamos en CESNI7 (estudio HidratAR) sobre una muestra representativa de la población urbana de nuestro país, demostramos que los niños y adolescentes tienen un consumo relativo a su ingesta proporcionalmente mayor de bebidas e infusiones con azúcar (entre 55% y 68% vs. 47% adultos) que los adultos.

Una razón adicional, pero no por ello menos importante, es que los hábitos se construyen en los primeros años de vida y, en este sentido, cuando los  niños se acostumbran a calmar la sed con agua y no  con bebidas azucaradas, logran incorporarlo como
hábito desde la infancia () con diferencias significativas al 90%. Por lo tanto, al menos en nuestro país, como profesionales debemos recordar a los padres la importancia de controlar tanto lo que los chicos comen como lo que toman.

DR. ESTEBAN CARMUEGA
Médico Pediatra, Director del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI)

http://mitosdelagua.com.ar/mitos_del_agua.pdf

 

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